Logo-TennisLife

El tenis es mucho más que exigentes batallas físicas y psicológicas entre dos jugadores. El tenis es alegría, diversión y risa, pero también es decepción, dolor y frustración. El tenis es un vaivén de emociones.

Como prueba de ello, basta recordar las lágrimas que derramó Angelique Kerber en Melbourne cuando, después de tirar su raqueta, caer al suelo y llevarse las manos al rostro, se dio cuenta de que había hecho lo imposible: derrotar a Serena Williams en una final de Grand Slam.

Semanas después, el argentino Juan Martín del Potro, experto en la materia, levantó los brazos, mando un beso al cielo y lloró en su regreso oficial a las canchas tras casi dos años de operaciones y rehabilitaciones.

Sí, el tenis, además de muchas emociones, es sinónimo de lágrimas y para despedir a una temporada que entre enero y noviembre nos obligó a recurrir en más de una ocasión a los pañuelos, recordemos los 10 momentos más lacrimógenos de 2016.

10. Serena Williams iguala los 22 de Steffi Graf

Luego de dos primeros intentos fallidos en Australia y Roland Garros, Serena Williams finalmente logró su gran meta en Wimbledon. La entonces número uno, con la presión y el peso de la historia sobre sus hombros, dejó atrás los fantasmas de la frustración y ante la que fue su gran rival en la temporada, la germana Kerber, conquistó en La Catedral su Grand Slam 22 para escribir su nombre a la misma altura de Steffi Graf.

9. Garcia y Mladenovic conquistan Roland Garros

Desde 1971, ninguna dupla francesa había triunfado sobre la arcilla parisina, pero impulsadas por su público y demostrando por qué se convirtieron en la peor pesadilla de Martina Hingis y Sania Mirza, Caroline Garcia y Kristina Mladenovic derrotaron a las rusas Ekaterina Makarova y Elena Vesnina para brillar con luz propia en la Ciudad Luz.

8. Del Potro comienza su regreso en Delray Beach

Más allá del innegable talento y una derecha privilegiada, Juan Martín tiene algo que lo ha acompañado a lo largo de su carrera. ¿Buena suerte? ¿Una gran estrella? ¿Fuerzas divinas? Llámenle como quieran, pero Del Potro irradia emociones y contagia no sólo al público, sino a sus propios rivales. Ver cómo la Torre de Tandil regresó a las canchas en Delray Beach en febrero fue el aviso de que algo grande ocurriría con él a lo largo del año.

7. Andy Murray gana su segundo título en Wimbledon

El triunfo frente a Milos Raonic fue parte de la rutina, pero las emociones de Murray y la forma en qué celebró sobre la Center Court no estaban escritas en el guión. Hace apenas tres años él mismo había puesto fin a la maldición de los británicos en Wimbledon, pero en esta ocasión, Murray dio el primer paso hacia lo que eventualmente sería su ascenso al número uno del mundo.

6. Kerber vence a Serena y conquista el Australian Open

Bajo el calor del verano australiano, Angelique Kerber encontró su mayor temperatura. Melbourne Park fue el lugar donde la alemana se convirtió en una campeona de Grand Slam al derrotar a la mismísima Serena Williams en la final. En el punto para campeonato, una cayó al suelo y la otra, en el gesto más noble, aplaudió a su rival. Al final, ambas se abrazaron, sonrieron y demostraron que hay amistad fuera de la cancha. ¿Cómo no llorar al ver esas escenas?

5. El adiós de Djokovic en Río

A pesar de la sorpresiva eliminación en Wimbledon, Novak Djokovic llegó a Río como el gran favorito. El serbio, dueño absoluto del circuito durante los últimos dos años, buscaba añadir a su extenso palmarés el oro olímpico. Parecía que todo sería una fiesta para el de Belgrado en Brasil, pero en primera ronda corrió con la mala suerte de enfrentar a quien nadie quería enfrentar: Juan Martín del Potro, el mismo que lo derrotó cuatro años antes en el partido por el bronce en Londres.

Tras dos sets definidos por el tiebreak y con el reloj señalando 2 horas y 27 minutos de juego transcurrido, Del Potro acabó con los sueños de Djokovic y lo orilló a retirarse bañado en lágrimas de Río 2016.

4. La plata de Delpo

Del Potro había hecho ya lo más difícil: eliminar a Djokovic, por lo que cualquier instancia que alcanzara en Río sería digna de aplaudir tras los problemas que tuvo en los últimos años con las lesiones. Lo que nadie imaginó fue que el de Tandil superaría segunda y tercera ronda, cuartos de final y que en semifinales sería el encargado de derrotar a Nadal. En la final fue superado por Murray, pero con la plata en sus manos y ojos llorosos, Del Potro confirmó su regreso al tenis de élite.

3. La maldición de Djokovic en Roland Garros terminó

Esta victoria -y las emociones- llevaba trabajándose por lo menos tres años para Novak Djokovic. Después de caer ante Stan Wawrinka en 2015 y ser aplaudido durante un par de minutos en su discurso, había una sensación en el ambiente de que Djokovic ganaría Roland Garros el siguiente año. El público lo quería, el tenis lo quería y sobre todo, él lo quería. Y lo obtuvo. Trazando un corazón en la arcilla que muchas veces lo vio caer, Novak Djokovic completó el Grand Slam y su historia de amor con París finalmente tuvo un feliz final.

2. Argentina, campeón de la Copa Davis

Justo cuando creíamos haberlo visto todo, la magia nuevamente nos superó, y con Del Potro como el gran protagonista y líder de su equipo, Argentina levantó su primera Copa Davis en Zagreb. Fue el final por demás idóneo para la temporada de ensueño de Delpo y quedará registrada en los libros como una de las mejores finales de la historia de la Copa Davis.

1. Monica Puig se lleva el oro olímpico

El mejor momento de todos. No hay otra forma de decirlo o describirlo. Todo era improbable. Algo inimaginable. Pero con base a coraje, corazón y orgullo, Monica Puig derrotó a sus rivales y subió al podio como campeona olímpica y como la primera medalla de oro de Puerto Rico en la historia. Lágrimas de alegría porque sí, los sueños se pueden hacer realidad.

Síguenos en Twitter
Síguenos en Facebook

© Copyright TennisLife México 2014

Diseño y Desarrollo por Sinfoni