La ucraniana Elina Svitolina venció a la checa Karolina Pliskova, por 6-3, 2-6 y 6-3, y al lograr la segunda victoria en la primera fase se colocó líder del Grupo Blanco de las Finales WTA de Singapur, rozando las semifinales, ya que con ganar un solo set el jueves a la danesa Caroline Wozniacki lo habrá conseguido.

De momento, la sustituta a última hora de la rumana Simona Halep, que no pudo competir por una hernia discal, es la única de las ocho jugadoras que lleva ya dos victorias, pero aún está todo por decidir en ambos grupos, aunque la nacida en Odessa es la que más al alcance lo tiene en el Blanco.

De hecho, si este martes hubiera ganado en solo dos parciales, ya estaría disfrutando de ser la primera en lograr las semifinales este año. Después de tres días de competición todavía no hay una semifinalista clara, y según la WTA las cuatro del Blanco tienen opciones aún, y todo se decidirá en ese grupo el jueves con los partidos entre Wozniacki-Svitolina y Kvitova-Pliskova.

Si Svitolina gana tan solo un set a la danesa, logrará su objetivo. Pliskova lo haría por su parte derrotando a Kvitova.

En el caso de Wozniacki debe vencer a Svitolina para tener una oportunidad y lo hará si gana en dos sets. Kvitova tiene que derrotar a Pliskova en dos parciales y que Svitolina se imponga a Wozniacki.

Animada tras vencer el domingo a la checa Petra Kvitova (6-3 y 6-3), Svitolina solventó su encuentro de hoy contra Pliskova en una hora y 54 minutos, logrando la tercera victoria consecutiva sobre la checa (Roma 2017 y Brisbane este año) y acercándose en el balance general con la nacida en Louny todavía favorable por 5-3.

Antes, la danesa Caroline Wozniacki, defensora del título, había venció a la checa Petra Kvitova, por 7-5, 3-6 y 6-2, para mantenerse en la lucha por alcanzar las rondas decisivas de este torneo.

Derrotada ambas en sus partidos del domingo, Wozniacki ante la checa Karolina Pliskova (6-2 y 6-4), y Kvitova contra la ucraniana Elina Svitolina (6-3 y 6-3), ambas necesitaban una urgente y primera victoria en su grupo para seguir aspirando a las instancias finales del torneo de maestras.

Antes del encuentro, Wozniacki sabía que había cedido contra Kvitova en los últimos cuatro duelos, entre ellos el de Doha a principios de año, y que el balance total favorecía a la doble campeona de Wimbledon checa, por 8-5.

Con estas referencias, Caroline no se dio por rendida, y aunque ambas lucharon en un maratón de dos horas y 19 minutos, el duelo se decantó por el mejor físico de la danesa, sobre todo en el último parcial.

Este año se repetía por tercera vez el duelo entre ambas en unas Finales WTA. Kvitova había ganado el primero en 2011, cuando la danesa era número uno del mundo, y Wozniacki el último, en 2014, en la primera edición de Singapur como sede.

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